EL BEBÉ Y EL NIÑO PEQUEÑO EN EL AGUA: Aplicación de los principios de Emmi Pikler en pedagogía acuática para la primera infancia

Magdalena Sanz

Resumen


Antecedentes: A partir del conocimiento de la más amplia investigación realizada sobre la pura motricidad libre en bebés y niños desde los 3 meses hasta los 3 años de vida llevada a cabo por el Instituto Loczy en Budapest (Hungría), reformulamos las prácticas tradicionales de la natación temprana, generando recursos pedagógicos que eviten provocar en el agua posturas que los bebés y niños no hayan alcanzado por sí mismos en tierra, y que reemplacen las inmersiones dirigidas por el adulto en cualquiera de las etapas del aprendizaje.Objetivos: Se ha comprobado que esta nueva propuesta pedagógica no retarda el logro de la independencia acuática factible en edades tempranas, especialmente en lo referido a la coordinación de habilidades de equilibrio, respiración y movimientos propulsores.Método: El sostén adulto y las propuestas siguen las posturas alcanzadas por los bebés autónomamente, sin adelantar o forzar en el agua posturas o velocidades que el bebé no logre por sí mismo en tierra. Reemplazamos las inmersiones realizadas por adultos por propuestas lúdicas basadas en la iniciativa del bebé o niño y en la imitación en libertad de movimiento en piscinas playas. Creamos y mantenemos las condiciones estables de sostén a través de la formación de los maestros y la información a los padres. Llevamos un período de observación de cinco años, en clases regulares de natación con bebés y niños de 4 meses a 3 años (+/- 6 meses) con uno de sus padres en el agua. En este período el promedio de asistencia fue de 80 díadas mensuales, con una frecuencia mayoritaria de un estímulo de clase semanal.Resultados: El resultado más destacado de la experiencia es la innecesaridad de sumergir a los bebés para la estimulación de la pausa respiratoria en inmersión y la independencia acuática, una práctica emblemática de la actividad. Sin esta práctica, todos los bebés y niños observados realizaron uso espontáneo de la pausa respiratoria en inmersión desde que la realizan, y todos lograron organizar su respiración autónomamente, tanto en superficie como en inmersión, sin haber sido sumergidos por los adultos.Conclusiones: Buscamos con esta investigación cuidar el bienestar emocional temprano, que determina fundamentalmente la constitución de la vida psíquica del hombre en ciernes que vive, como explorador, en cada niño.

Texto completo:

PDF


DOI: https://doi.org/10.21134/riaa.v1i2.1289

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


ISSN: 2530-805X

Revista de Investigación en Actividades Acuáticas | Año 2017