EL PAPEL DE LAS EMOCIONES POSITIVAS EN EL SÍNDROME DE FIBROMIALGIA

Autores/as

  • Arizmendiarrieta, E., Bilbao, N., Pérez, N. y Landeta, O.

DOI:

https://doi.org/10.21134/pssa.v18i1.723

Resumen

RESUMEN El Síndrome de Fibromialgia se presenta como un conjunto de síntomas crónicos que alteran la calidad de vida de quien lo sufre. Su principal manifestación es el dolor, que se presenta acompañado de cansancio, rigidez y alteración del sueño. Estos síntomas afectan a los sistemas fisiológico, psicológico y social del indivi-duo, dándose una relación bidireccional entre estos sistemas. Los tratamientos actuales se dirigen al manejo de los síntomas, buscando reducir el dolor, mejorar la calidad del sueño, mantener la actividad diaria y tratar de disminuir los niveles de ansiedad y estrés. Para lograr estos objetivos se centran en cuatro pilares básicos: la educación, la farmacología, la terapia física y la psicológica. Desde la Psicología Positiva (Seligman) se utilizan las emociones positivas como generadoras de esta-dos físicos que procuren un efecto beneficioso para el individuo y potenciar de esta forma sus fortalezas. El optimismo, la esperanza y la perseverancia actuarían como amortiguador de los efectos psicológicos perniciosos de las dolencias físicas. Las emociones positivas tendrían, por tanto, un papel esencial en el cuidado de la salud y en la consecución de estados subjetivos de bienestar. La meta de la psicología positiva sería hacer emerger, confirmar y elaborar emociones placenteras para traducirlas en acción. Estas emociones se utilizarían para prevenir enfermedades, reducir la intensidad y duración de las mismas y alcanzar el bienestar subjetivo. Palabras clave: Síndrome de Fibromialgia, dolor crónico, emociones positivas

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